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Qué es una ventaja competitiva y cómo puede aumentar tus ventas

12/7/2023

La ventaja competitiva de una empresa es una de las claves para aumentar los beneficios empresariales. Normalmente, se conoce la ventaja competitiva como una forma de diferenciarte de la competencia que hace que sobresalgas y tanto tus clientes como tus potenciales consumidores te elijan. 

Aunque es una forma muy utilizada para ganar clientes y fidelizar a los que ya tienes, supone una inversión de tiempo y de capital que no muchas empresas están dispuestas a hacer. Eso sí, vivimos en tiempos en que la competencia no deja de aumentar por lo que la evolución de tu negocio puede que dependa de aplicar algún tipo de ventaja competitiva. 

En este artículo te explicamos qué es una ventaja competitiva de una empresa y cómo puede ayudarte a aumentar los beneficios empresariales. Hablamos de tipos de ventajas competitivas y cuales son elementos que la conforman.

Qué es una ventaja competitiva y para qué sirve

Una ventaja competitiva de una empresa está relacionada con las características que hacen que sobresalga entre la competencia. Las empresas con ventaja competitiva son aquellas que ofrecen más beneficios a los clientes y que consiguen que estén más satisfechos. 

La clave de la ventaja competitiva de una empresa es centrarse en cómo se vende el producto o servicio, puesto que se da por hecho que es de calidad. Entendemos que las ventajas competitivas pueden ser: internas o externas

La ventaja competitiva interna se basa en ofrecer el mismo producto o servicio que la competencia, pero más barato porque has conseguido optimizar los procesos de producción y distribución del producto o servicio. La ventaja competitiva externa se refiere más al cómo se vende el producto o servicio al producto, ya sea con promociones, sorteos y demás. 

Clientes leales a la marca

 La ventaja competitiva de una empresa sirve para fidelizar y captar nuevos clientes que sean 100% leales a tu marca. La idea es convertir tu producto o servicio en el mejor valorado por los consumidores y el que le produzca más satisfacción a la hora de adquirirlo. 

Por lo tanto, la ventaja competitiva, al fin y al cabo, sirve para aumentar tus beneficios a través de distintas estrategias que siempre suelen enmarcarse en el sector del marketing de tu empresa. 

Tipos de ventajas competitivas

Generalmente, se dividen las ventajas competitivas de una empresa entre ventajas comparativas o diferenciales. Aunque creemos que es importante que conozcas lo que es una ventaja competitiva sostenible, ya que son las que más perduran en el tiempo.

Ventaja comparativa

La ventaja comparativa se centra en que vendas tu producto o servicio mejor que la competencia. Se da cuando vendes lo mismo que la competencia y tienes que centrarte en hacerlo de manera diferente. Básicamente, la idea es que el consumidor te elija a ti por encima de tu competencia. 

Para conseguirlo, hay que tener en cuenta aspectos como el precio, la calidad del producto, la experiencia del cliente o la atención al cliente que se le da a la hora de vendérselo. Muchas veces algunas empresas optan por la personalización. Un ejemplo muy utilizado para entender la ventaja comparativa es el de Coca-Cola y Pepsi.

Ventaja diferencial

La ventaja diferencial se centra en hacer el producto o servicio diferente al de la competencia. Por ejemplo, con un diseño distinto o una forma de funcionar diferente a lo que ofrece la competencia. El objetivo es destacar por encima de la competencia haciendo el producto o servicio diferente en sí mismo. 

La diferencia entre las ventajas comparativas y las diferenciales es que, las comparativas pretenden hacer el producto o servicio mejor y más eficiente, las segundas, las diferenciales, pretenden hacerlo de manera diferente a la competencia.

Ventaja competitiva sostenible

Las ventajas competitivas sostenibles son aquellas pensadas a largo plazo, son aquellas que la empresa planifica para que el negocio crezca alrededor de esa ventaja competitiva durante años. En general, las empresas suelen invertir muchos recursos en desarrollar este tipo de ventajas y, en estos casos, la innovación es fundamental.

4 elementos de la ventaja competitiva 

  • Calidad. Cuando hablamos de calidad lo que importa no es tanto el precio sino cómo es el producto o servicio. Se trata de ofrecer algo mejor que tu competencia.
  • Precio. En cuanto al precio, se basa en reducir los costes de producción para que el producto pueda bajar de precio sin perder calidad. La clave es que si a través del bajar el precio consigues vender más aumentarás tus clientes. 
  • Experiencia. Focalizado en la atención al cliente, debes conseguir diferenciarte de la competencia a través de esta. Céntrate en que el cliente viva una experiencia única cuando compre un producto o servicio tuyo, eso hará que lo recuerde y lo recomiende. 
  • Personalización. Si conoces mejor que la competencia a tus clientes podrás ofrecer soluciones a sus problemas de una manera mucho más eficaz. Debes saber qué quieren, cómo lo quieren y cuándo, así sabrán que ellos son el centro del negocio y que te preocupa su satisfacción.